¿De dónde eres?

En esos días he vivido diferentes momentos que me han puesto frente al tema  del lugar de pertenencia de las personas y en particular de los artistas. Voy a compartir con vosotros estos momentos para intentar de contestar a una pregunta sencilla ¿De dónde eres?

El primero momento se pasó mirando en el La Capela_Espai Cub de Barcelona la obra I came from there de Firas Shehadeh un artista de Jordania expuesta hasta el 29/06. La nota de prensa es muy interesante y quiero compartir unas partes.

 “‘¿De dónde eres?’ es una pregunta sencilla. Una pregunta fron­tal cuya respuesta debería sintetizar y sostener, al menos eso espera el emisor, una idea concisa sobre la identidad, el origen y la pertenencia del receptor. El contexto de la pregunta puede ser muy amplio y diverso (un inicio de relación afectiva, un docu­mento oficial, un sistema de control, una estadística, una clase de idiomas, etc.). En todos los casos parece que la respuesta también debería ser sencilla. Soy de aquí, soy de allí, este es mi origen, pertenezco a este lugar. Sin embargo, dicha respuesta no siempre es fácil. Incluso puede ser imposible de responder.

La obra de Shehadeh, desde el espacio expositivo, invita a la transmisión de un mensaje específico: la descripción emocional de un ‘allí’ difuso, convulso y desdibujado. Un mensaje que interpela directamente al espectador, situándolo ante un diálogo abierto entre la pieza y su propia pertenencia.

I came from there apuesta por un tipo de experiencia indivi­dualizada y particular. En el interior oscuro y cerrado del Espai Cub, un neón luminoso muestra una frase en árabe: el título de la exposición y del poema de Boulus. Una pieza de herencia minimalista que Shehadeh combina con una envolvente banda sonora elaborada mediante registros de campo pertenecientes a distintos contextos bélicos, como la última invasión de Israel a Gaza en 2014 y la invasión estadounidense a Irak en 2003. Una recopilación de situaciones y sucesos que dan testimonio direc­to de la inestabilidad territorial y política del conflicto palestino-israelí en particular, y del mundo árabe en general.

En definitiva, I came from there es la respuesta más precisa que Firas Shehadeh encuentra a la pregunta ‘¿De dónde eres?’. Un modo de llevar al espacio expositivo el único argumento que él puede dar: “Soy de allá donde me lleva toda una historia políti­ca, social y económica”.

ex-samia-zaru-1Esta semana recibí también un comentario de una artista sobre mi post Guernica y la acusación de Picasso que me emocionó profundamente. La artista  se llama Samia Taktak Zaru y esta es la traducción de parte del texto que me envió: “Hola Ricardo. Bravo. Siempre me ha gustado esta pintura de Picasso. La miré en el museo Picasso. Me imaginaba que fuera mucho más grande!! Sin embargo, el impacto es muy fuerte, conmovedor y sincero. Me gustaría presentarme. Soy una artista multimedia femenina. Tenía una exposición titulada Tents & Stones que recorrió desde Ammán vía Viena a EE.UU. y Toronto. Más tarde se convirtió en una exposición itinerante a otras partes del mundo, por invitación de la ONU. Los enteros 32 piezas fueron pintados sobre reales carpas de refugiados donados por el UNRWA a los refugiados palestinos. Muchos fueron robados, algunos dañados. Qué broma de conciliación!!! Todavía recibió mucha comprensión… piquetes en las Naciones Unidas de Viena y Nueva York por un grupo de mujeres judías. Era una acusación. Hay una Guernica continua en Palestina y sobre todo en Gaza y el mundo está en silencio!!!! Por favor, explique. Me gustaría continuar la conversación Ricardo y te muestro algunos de mis trabajos y de un amigo.  La más grande era una instalación en un antiguo edificio listo para ser demolido… 60 metros cuadrados. Sigo haciendo grandes obras sobre lienzo y murales. Utilizo muchas técnicas, la soldadura, la escultura con fusión, la impresión, los murales, etc. Mi familia se trasladó a Jordania en 1969 después de una deportación por el ejército de Israelí (No permitido a nivel internacional) “

En la revista Frieze encontré los trabajos de Mohamed Bourouissa un fotógrafo nacido en Argelia en 1978 y que vive y trabaja en Paris. Bourouissa es un aclamado artista que es bien conocido por su trabajo fotográfico.

de donde eres 2Desde 2002, Mohamed Bourouissa ha desarrollado una refinada fotografía artística, sino también la práctica del dibujo y del vídeo para representar las tensiones y los problemas que afectan a la vida diaria de los jóvenes migrantes de segunda generación que viven en los suburbios de Francia. Este artista está interesado en los espacios geográficos y sociales generalmente representados por estereotipos. Los suburbios (Périphérique, 2005-2008), la cárcel (Temps mort, 2009) o la televisión (la serie Ecran, 2007). El reformula los estereotipos en composiciones de un gran rigor formal, calificado como “geometría emocional” por su compañero artista Florencia Paradeis. Se crea así imágenes donde la extrañeza y la tensión acumulada prevalecen, como alternativa a la tendencia dominante. El tema del estatus social y cultural, y la inclusión económica y la exclusión, tienen gran importancia en las obras de Bourouissa, en parte debido a su enfoque en los valores culturales y los clichés, pero también a causa de los contextos en los que él y sus obras circulan.

Después estas tres recorridos de vida que tienen como tema en común el desarraigo de los países “de donde eran” por ultimo he leído en El Pais el comentario de Sami Nair sobre la vergonzosa decisión de la Unión Europea respecto al problema de la acogida de los refugiados que tiene unos pasajes muy fuertes:

“Así pues, la Unión Europea, que representa a 506 millones de habitantes, cuyo nivel de vida es el más elevado del mundo, acaba de adoptar un sistema de cuotas supuestamente destinado a expresar su solidaridad con los refugiados… es decir 40.000 desgraciados.

de donde eresAh, ¡la valiente decisión! Imaginaos la generosidad: sobre tres millones de refugiados sirios, cuatro millones de desarraigados iraquíes —por causa fundamentalmente de la invasión americano-británica de 2003—, dos millones de libios desplazados por la destrucción del Estado libio; millares de eritreos huyendo de la barbarie, afganos y otros más condenados de la tierra, ¡acogeremos a 40.000 en dos años! Una multitud innombrable de seres humanos sufre en nuestras fronteras el odio, las humillaciones, el hambre, pero, cogidos en el punto de mira de la razón de Estado, son silenciados por nuestros rigurosos servicios policiaco-militares. Hablamos de millones, cuando los países europeos se rasgan las vestiduras a la hora de requerirles aceptar unas “cuotas” mínimas.

Solidaridad: ¿quién acoge hoy a millones de refugiados en el Mediterráneo? El mundo árabe, puesto en órbita caótica por las grandes potencias. Después de la destrucción de Irak, en 2003, por los EE UU y Gran Bretaña, más de cuatro millones de iraquíes se ampararon en Siria. Los sirios les acogieron sin gritos. Hoy huyen juntos. La destrucción de Libia ha provocado el éxodo de más de dos millones de personas de las cuales, la mitad emigró hacia el pobre Túnez donde han sido recibidos noblemente. Y no hablemos de África subsahariana, donde potentes corrientes migratorias atraviesan sin cesar las fronteras, tal y como sucede en Asia y América Latina. De hecho, los que pagan realmente el tributo de la solidaridad hoy son los países pobres, aquellos que necesitan más de esa solidaridad. Mientras tanto, nosotros, encerrados bajo llave en nuestra Europa “modelo de civilización”, proponemos cuotas minúsculas que vendemos como solidaridad con mayúsculas. Sólo una ceguera culpable es capaz de ocultar tal realidad.”

Así que a la pregunta inicial ¿De dónde eres? se suma la pregunta si posible más dramática ¿Dónde puede ir? una persona, un artista para encontrar un lugar donde vivir de forma digna y al reparo de la violencia y de la pobreza. Solo a estas condiciones podrá compartir su cultura y sus talentos poniendo en marcha el solo mecanismo que ha permitido el desarrollo de nuestra civilización: la aceptación de las diversidades y el dialogo.

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La enseñanza de Jean Dubuffet

“J’aime beaucoup les choses portées à leur extrême limite possible.” Jean Dubuffet

DubuffetLa Galería Marc Domènech de Barcelona organizó hasta la semana pasada una interesante exposición individual y retrospectiva de Jean Dubuffet, la primera en Catalunya en mostrar la obra del artista, tanto en un centro privado como público, y la primera en España celebrada en una galería privada en los últimos 40 años, que ofrecía un recorrido completo y extenso por su trascendental carrera. Visité esta exposición porque una amiga me informó de este evento y, teniendo en cuenta mi interés por el arte contemporáneo, me sorprendió la poca información que la prensa y los medios de comunicación en general han dado a esta exposición de uno de los artistas más significativos del arte del novecientos. Visitando la exposición hablé con Marc Domènech y él también me expresó la pena por la respuesta recibida por los medios de comunicación y por los visitadores con respecto a este evento cultural único por Barcelona por el cual Marc Domènech ha invertido mucho tiempo, pasión y energía. En comparación con otras grandes ciudades Barcelona no ofrece frecuentemente exposiciones de alto nivel, a pesar de la presencia de una intensa actividad cultural, así que resultados desalentadores frente a propuestas de valor en el ámbito privado como público alejan, cada vez más, la posibilidad por Barcelona de ser parte de un circuito expositivo importante.

Y Jean Dubuffet (Le Havre; 1901-1985) es de verdad un artista fundamental en la historia del arte contemporáneo y del movimiento Informal en Europa.

G.C.Argan afirma que “El Informal no es una corriente, mucho menos una moda; es una situación de crisis y precisamente la crisis del arte como la ciencia europea, parte de una más amplia crisis de las ciencias europeas que Husserl describe como la caída de la finalidad que es innata en la humanidad europea desde el nacimiento de la filosofía griega, y que es la voluntad de ser una humanidad fundada sobre la razón filosófica.”

Los puntos de referencia del arte informal ya no son los modelos históricos de la tradición positiva o clásica; por el contrario son referencias, por decirlo de laguna manera, periféricas o transgresoras. Son el Expresionismo y el Surrealismo, las artes primitivas, el diseño infantil, aunque siguen siendo, sin embargo, unas referencias siempre o casi siempre indirectas y a menudo inconscientes.

Dubuffet tenía una relación muy compleja con la pintura. Se dedicó desde muy joven, la dejó en varias ocasiones para ejercer el comercio; en realidad, para un total rechazo de la condición elitista de la cultura artística. “Nuestra cultura es un traje que no nos sienta” escribió en 1957 “que en todo caso no nos sienta más. Esta cultura es como una lengua muerta que no tiene nada en común con el lenguaje de la calle. Es cada vez más ajena a nuestra vida real, es confinada en camarillas muertas, como una escultura de mandarinas. No tiene ya raíces vivientes”.

dubuffet 1En 1944 hizo su primera exposición individual en la galería Drouin de París; sus obras entonces estaban impostadas en un dibujo de tipo infantil, con referencias directas a Klee, aunque de una forma más primitivista. Desde entonces comenzó a recoger lo  que él llamó “art brut” (dibujos infantiles, pinturas de alienados, expresiones gráficas primitivas o bárbaras). En 1946 publicó uno de sus textos más iluminadores Prospectus aux amateurs de tout genre y presenta su segunda exposición individual Mirobulos, Macadam et Cie, Hautes pates.

La técnica de los Hautes Pates deriva de Fautrier, que sacaba a partir de una mezcla espesa, a través de grabados y texturas densas, la sensación  de la carne viva, maltratada, dolientemente sensible. Por Dubuffet la referencia es más bien la materia inorgánica: suelo arenoso, antiguas murallas atravesadas de signos y graffitis.

Después de sus viajes a Argelia y el Sáhara Dubuffet vas realizar un conjunto de obras de temática árabe, Paysages grotesque (1949), de la superficie áspera y arenosa, aquella pesada y terrosa de Corps de dames (1950), e incluso la serie Sols y terrains (1951), las Tables paysagées y las Pierres philosophiques (1954) donde todo el cuadro se convierte en un fragmento de tierra áspera y el signo parece excavado por la huella de los siglos. En 1954 realiza también la serie de las Vaches y sus primeras esculturas en varios materiales.

Y una vez más, en la imparable variedad de sus experiencias, realizara los Eléments botaniques (1960), las Topographies, las espléndidas Texturologies y las Barbes.

dubuffet 2Un recorrido, el de Dubuffet, complejo y a menudo variado, con inversiones y cambios de perspectiva. Siempre en el ámbito de una continua “rebelión estética”.

La última serie que pintó recibió el título de Non-lieux. En su autobiografía describía las obras que pertenecen a este conjunto como “pinturas que no aspiran ya a representar el mundo sino su incorporeidad, (…) ‘la nada’, espectralmente poblada de los fantasmas que proyectamos (…). Mis pinturas llamadas Non-lieux, de condición tan particular, tan difícilmente admisible, terminarían en diciembre de 1984 y darían paso una vez más a un período inactivo que se prolonga desde entonces. Mi salud es mala, camino con dificultad y me aqueja un ahogo permanente”. Poco después, en 1985, Dubuffet moría en París a la edad de 83 años.

Nan Goldin: emociones y relaciones

goldin 5La semana pasada visité en la galería H2O de Barcelona la exposición fotográfica de Gloria Giménez. En sus fotografías en blanco y negro analógico de la serie Actor’s realizadas en 1992 expresa su interés por los rituales que agrupan a las sociedades in modelos diferenciadores identitarios. En estas fotografías encontré unas conexiones con la obra de Nan Goldin (Washington DC 1953) que personalmente estimo como unas de lo más importantes artistas contemporáneos. Buscando en mi biblioteca encontré la presentación que Dorte Zbikowski hico de Nan Goldin en el catálogo de la exposición dedicada a los Five from Boston organizada en el año 1998 a la Hamburger Kunsthalle, una presentación de la cual he traducido unos pasajes y que trasmite toda el valor y la actualidad de la obra de esta artista.

Nan Goldin piensa a la cámara fotográfica como una parte de su cuerpo, como un verdadero ojo que almacena impresiones y experiencias. Para ella, las fotografías se han convertido en “una voz que no quiere ser censurada, silenciada o olvidad, que no desaparece”. Ella comenzó a tomar fotografías cuando la memoria de su hermana mayor, que se suicidó, comenzó a desvanecerse.

A la edad de catorce años, Goldin se alejó de sus padres y hermanos y buscó una nueva comunidad entre sus amigos. Acompañó esta “familia” en constante crecimiento con su cámara fotográfica en todas las circunstancias de su vida y a menudo llamó a su obra su “diario visual” – “Mi vida es mi trabajo”.

GoldinEn el autorretrato ella utiliza la cámara fotográfica “para entrar en mi piel otra vez, para llegar a conocer mi cara y mi entorno de nuevo”. Ella vio a sí misma en un estado maltrecho, su cara hinchada y los ojos inyectados en sangre, pero en su provocativo pintalabios de color rojo brillante hay un poder de resistencia que no admite ningún rastro de autocompasión, a pesar de la clara demostración de una herida exterior e interior.

Muchas de las fotos de Goldin son fotografías de la vida de grupos marginales. Nan Goldin dice que no sólo pertenece a ellos, sino que también los admira. Ella ha conocido la violencia, tomado drogas, vivió en el entorno homosexual y de los travestis y perdió amigos de SIDA: una vida entre el glamour, la autodestrucción y la muerte.

Goldin fotógrafa sólo aquellos amigos que han dado su consentimiento: “En el momento en que hago las fotos hay una complicidad, una colaboración… Por lo que es más tarde que la persona puede sentirse vulnerable y expuesta. Y en algunos casos retiro las fotos de la circulación.” Esto muestra cómo Goldin respeta la privacidad de sus modelos, a pesar de que la invade de manera evidente con los títulos de las fotos, en los que aparecen los nombres, el lugar y la fecha.

Ella animó a sus amigos a ser ellos mismos. O ella les dio la oportunidad de descubrir sus identidad en el juego de roles en frente de la cámara fotográfica. Pero Goldin nunca impone sus propias ideas en sus modelos.

Goldin 1En sus fotografías Goldin no sólo cuenta la historia privada de cómo ella y sus amigos criaron de menores a adultos seguros de sí mismos o de cómo encontraron sus identidades. Ella habla también de los sueños para convertirse en alguien diferente, como una estrella del mundo del cine y de las revistas de moda que compiten por la atención a través de escenas de sexo y violencia.

Los amigos de Goldin imitan el comportamiento de las estrellas y de los modelos frente a la cámara fotográfica con el fin de tomar prestado algo de sus auras. Eso significa que, no sólo la fotógrafa, sino también los intérpretes están inspirados por los medios de comunicación. Al mismo tiempo, las fotografías son una declaración de sus escapes de una vida de convenciones sociales y de su puesta en escena sexual.

nan-goldin2A principios de los años setenta Goldin hizo amistad con los travestis. Más tarde se recogieron las imágenes de este entorno en el libro The other side. Muestra un mundo brillante de vestidos extravagantes y poses. Pero Goldin fotografió los travestis no sólo en sus concursos de belleza semanales, sino también de forma privada en su vestuario cotidiano y “camuflaje”. Goldin los acepta como se ven y quieren ser vistos por los demás. “Yo tenía un enorme respeto por el valor que mis amigos tenían en recrear a sí mismos de acuerdo con sus fantasías”.

En su principal trabajo desde los años ochenta, la Ballad of Sexual dependency, Goldin representa en una muestra de cientos de diapositivas el desarrollo de las mujeres y los hombres que en sus lucha por la autodeterminación han abandonado el estilo de vida burgués. Euforia y depresión, sed de vida y miedo a la muerte se expresan en la búsqueda insaciable por el cuerpo del otro. Con incesante franqueza Goldin muestra continuamente cuerpos desnudos que se lavan, se bañan o hacen el amor. goldin 3Pero ellos no muestran debilidad. Artista y el espectador abiertamente se enfrentan. La sexualidad y las emociones son reveladas por la fotógrafa, pero igualmente son comunicadas por los modelos.

Una y otra vez Goldin aumenta el poder de sus imágenes mediante la vinculación de fotografías individuales para formar series complejas, como los disparos de su amigo Cookie Muller que fueron tomadas durante varios años. Para el libro A double life ella, junto con David Armstrong, creó una selección como un testimonio de la amistad. El montaje de las fotografías es especialmente contundente, y se ha ampliado y reorganizado para cada presentación con el fin de mantenerse al día con los cambios en el estado de ánimo, sentimientos, impresiones y recuerdos. Goldin dice: “Yo no creo en el retrato singular. Creo sólo en la acumulación de retratos como representación de una persona. Porque creo que la gente está realmente compleja”.

Lo mismo es cierto para la realidad.

Sophie Calle: los otros y ella misma

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Visité la exposición “Sophie Calle. Modus vivendi” que la Virreina Centre de la Imatge de Barcelona presenta hasta el 07 de junio, una amplia retrospectiva de la artista francesa que recorre su obra desde mediados de la década de 1980 hasta la actualidad. De verdad no conocía esta artista y me encantó su discurso artístico que, en una época donde los eventos se suceden rápidamente y rápidamente se olvidan, quiere recuperar la memoria, no pero como nostalgia del pasado, si no como lugar donde encontrar acontecimientos, recuerdos, objetos, emociones y elaborarlos para proponer un discurso nuevo.

En la presentación de la exposición el comisario Agustín Pérez Rubio dice “Sophie Calle, a partir de la realidad, entreteje una supuesta ficción en la que no sabemos dónde comienza y acaba el artista y la obra; en la que la vida que vive es en parte decisión del artista o un imperativo de la propia obra que está creando”.

Sophie Calle no es un personaje de ficción, pero podría serlo. El escritor Paul Auster, tras escribir el guion de una película que Michael Radford no llegó a filmar sobre esta autora de perfomances, fotografías y textos, escribió Leviatán, en la que uno de sus protagonistas, María Turner, una mujer que persigue a neoyorquinos, los fotografía y se acuesta con ellos, está inspirada en la artista conceptual. A Sophie Calle (París, 1953) no le gustan las etiquetas. Utiliza las fotografías para explicar sus historias en las que hay mucho de ritualización de la vida cotidiana, de la suya y la de los otros; pero no le agrada que la definan como fotógrafa. También escribe largos textos que acompañan las imágenes, pero no se considera escritora.

En la diversidad de vivencias de la artista a lo largo de cuatro décadas, queda patente su relación con los otros y con ella misma; es decir, su intención de construir la mirada y de autoconstruirse. Sus obras no han dejado de hacerse en primera persona. Por otra parte, la relación con el otro, con los demás, también queda implícita en esta búsqueda de la belleza y del arte en sus diversas vertientes.

Teniendo en cuenta este doble juego, el recorrido de la exposición se estructura en dos partes. Por un lado, se presentan los proyectos de la artista que tienen que ver con los otros, con lo ajeno, siempre a través de la construcción de la mirada y en búsqueda de la belleza.

Esta sección se abre con la serie Les Aveugles (1986) y La dernière image (2010) dos obras en la que la artista pidió a personas invidentes, de toda la vida o que habían perdido la vista de forma súbita, que le describieran la belleza. Unas de las respuestas que ella recibí “El verde es hermoso. Porque cada vez que me gusta algo, me han dicho que es verde. La hierba es verde, árboles, hojas, naturaleza… Me gusta también vestir de verde”,” Belleza. He enterrado la belleza. No necesito la belleza, no necesito imágenes en mi cabeza. Ya que no puedo apreciar la belleza, siempre he huido de ella.”

calle 3Sigue Voir la mer (2011)  cuatro películas en las que aparecen otras tantas personas residentes en Estambul que ven por primera vez el mar y las sensaciones que le despierta, Last Seen (1991) sobre cuatro obras robadas en un museo de Boston, en la que retrata los espacios vacíos de las paredes del museo que ocupaban los rembrandt o vermeer el año anterior, What do you see? (2013), donde visitantes y empleados de ese mismo museo explican “lo que ven” en los marcos vacíos, Collateral demage, Enemy statues (2003) centrada en las tallas religiosas con los rostros mutilados durante la Guerra Civil, Collateral demage, Targets (2003) con las imágenes de reclusos fichados utilizados como dianas por policías americanos en sus entrenamientos y concluye esta sección el video Unfinished (2003). Mi sensación al final de esta primera parte de la exposición es una constante y poética reflexión sobre la mirada y su ausencia, la memoria y el recuerdo.

En la segunda parte se presentan los proyectos que la artista desarrolla en torno a uno de los núcleos centrales de su investigación: la relación entre la veracidad del relato personal y la ficción. Aquí se encuentra la serie Autobiographies, con diferentes episodios narrados por la propia artista, o la instalación más importante de su carrera, Prenez soin de vous (2007). Es la despedida de un mail que recibe la artista, absolutamente personal, donde le plantean una ruptura amorosa. Ella decide convertir ese acto en un acto público, entregándole a 107 mujeres una copia para que cada una lo analice desde su especificidad. El resultado es una instalación presentada en la Bienal de Venecia de 2007, representando al pabellón francés.

El recorrido expositivo finaliza en el antiguo comedor del Palau de La Virreina, convertido en una habitación ocupada por Sophie Calle, con los objetos que son parte de la construcción de la artista, con su manera de vivir el amor, los anhelos de relacionarse con los demás, así como con el arte. En toda esta parte de la exposición la mirada de Sophie Calle se dirige a su mundo interior para compartir con el espectador acontecimientos de su vida (su divorcio, el lugar en el que su madre perdió la virginidad, los problemas de la adolescencia). Pero como espectador no me fue posible tener un role pasivo si no poner en relación de forma empática las emociones que las obras de Sophie Calle trasmitían a mi vivencia recuperando hechos alegres y también dramáticos de mi vida. Un regalo importante que artistas como Sophie Calle nos ofrecen.